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Qué ver en Madrid en dos días, a pie

7 min

Madrid se recorre bien andando. El casco histórico, el Paseo del Arte y los barrios que los rodean caben en dos días si ordenas la ruta y no te empeñas en verlo todo. Esta guía reparte la ciudad en dos jornadas pensadas para ir a pie, desde la Puerta del Sol hasta el Templo de Debod, pasando por el Palacio Real, el Retiro y el Museo del Prado. No es una lista de titulares, sino un recorrido que encaja: cada parada queda cerca de la siguiente.

Cómo plantear dos días a pie por Madrid

El centro de Madrid es más pequeño de lo que parece en el mapa. Desde la Puerta del Sol, el kilómetro cero de las carreteras españolas, llegas andando al Palacio Real en quince minutos y al Museo del Prado en poco más de veinte. Las dos jornadas que propongo salen desde Sol, así que si te alojas cerca de la calle Mayor, la calle Arenal o la plaza de Santa Ana tendrás casi todo a tiro de piedra. Lleva calzado cómodo y deja el coche aparcado: el casco antiguo es de callejones, cuestas y adoquín.

Si es tu primera vez en la ciudad, un free tour por el Madrid de los Austrias es la manera más directa de entender lo que estás viendo antes de recorrerlo por tu cuenta. Suele durar algo más de dos horas, sale de la zona de Sol o de la Plaza Mayor y funciona con una contribución de entre 15 y 20 euros por persona al final del recorrido. En una mañana te ordena el mapa mental de siglos de historia que luego pisarás sin prisa.

Día 1 por la mañana: el Madrid de los Austrias

Arranca en la Puerta del Sol, junto a la estatua del Oso y el Madroño y el reloj de la Casa de Correos que marca las campanadas de Nochevieja. Sube por la calle Mayor hasta la Plaza Mayor, cerrada por la Casa de la Panadería y presidida por la estatua ecuestre de Felipe III. Sal por el Arco de Cuchilleros y asómate al Mercado de San Miguel, de estructura de hierro, aunque a media mañana conviene mirar más que comer: los precios son de escaparate.

Sigue por la calle Mayor hasta la Plaza de la Villa, con la Casa de Cisneros y la antigua sede del ayuntamiento, y continúa hasta la Catedral de la Almudena y el Palacio Real, frente a frente. La Plaza de la Armería, entre ambos, tiene una de las mejores vistas hacia la sierra. Cierra la mañana en la Plaza de Oriente, entre los jardines y el Teatro Real, y si te quedan fuerzas baja al Campo del Moro.

Día 1 por la tarde: La Latina y el Barrio de las Letras

Después de comer, cruza a La Latina, el corazón castizo de Madrid. La Cava Baja concentra tabernas antiguas una detrás de otra, y muy cerca quedan la Basílica de San Francisco el Grande, con su cúpula enorme, y las vistas desde el Jardín de las Vistillas. Si tu visita cae en domingo por la mañana, El Rastro llena de puestos la Ribera de Curtidores; para la tarde el barrio está más tranquilo y se pasea mejor.

Vuelve hacia el este y entra en el Barrio de las Letras, donde vivieron Cervantes, Lope de Vega y Quevedo. La calle de las Huertas tiene versos escritos en el suelo, y la Plaza de Santa Ana, con el Teatro Español y la estatua de García Lorca, es buen sitio para una parada. Desde aquí estás a un paso de la Puerta del Sol, así que cierras el primer día donde lo empezaste.

Día 2 por la mañana: el Paseo del Arte y el Retiro

El segundo día es para el Paseo del Prado y el llamado triángulo del arte. El Museo del Prado guarda a Velázquez, Goya y El Bosco; el Thyssen-Bornemisza completa lo que al Prado le falta, del gótico al pop; y el Reina Sofía custodia el Guernica de Picasso. Verlos los tres en una mañana es imposible, así que elige uno según lo que te mueva. El Prado abre gratis las dos últimas horas del día si prefieres reservar la mañana para pasear.

Al terminar, sube por el Paseo del Prado hasta la fuente de Cibeles, con el Palacio de Comunicaciones al fondo, y sigue hasta la Puerta de Alcalá. Justo detrás se abre el Parque del Retiro: rodea el Estanque, donde se puede remar, y busca el Palacio de Cristal, una estructura de hierro y vidrio levantada para una exposición del siglo XIX. Es el mejor rincón del parque para sentarse un rato.

Día 2 por la tarde: Gran Vía, Malasaña y el atardecer en Debod

Por la tarde cambia de registro y sube a la Gran Vía, la avenida de los teatros, los cines antiguos y el edificio Metrópolis con su cúpula coronada. Desde la plaza de España, con el monumento a Cervantes, puedes desviarte al norte hacia Malasaña y Chueca, dos barrios de calles estrechas, tiendas pequeñas y terrazas. La Plaza del Dos de Mayo es el centro de Malasaña y un buen punto para tomar algo sin prisa.

Guarda el final del día para el Templo de Debod, un templo egipcio auténtico regalado a España y montado piedra a piedra en el parque del Oeste. Se ha convertido en el mirador de atardeceres de Madrid: el sol se pone justo detrás, sobre la Casa de Campo, y en verano la gente llega pronto a por sitio. Ve con margen y busca hueco en el murete.

Pausas para comer y avisos prácticos

Para comer no hace falta desviarse. El primer día tienes la Cava Baja y las calles de La Latina llenas de tabernas, y cerca de la Plaza Mayor encuentras los bocadillos de calamares que son marca de la casa, sobre todo en la calle Botoneras. El segundo día, la zona de Huertas, el barrio de Chueca y las calles alrededor del mercado de Antón Martín resuelven bien la comida y la cena.

Dos avisos. El primero, los museos grandes cierran algún día a la semana o cambian de horario en festivos, así que conviene mirarlo antes de plantarte en la puerta. El segundo, el sol de Madrid pega fuerte a mediodía en verano: reserva las horas centrales para los interiores, los museos o una terraza a la sombra, y deja los paseos largos para la mañana temprano y el final de la tarde.

Preguntas frecuentes

¿Se puede ver Madrid en dos días andando de verdad?
Sí. El centro histórico, el Paseo del Arte y los barrios de alrededor están muy juntos: de la Puerta del Sol al Palacio Real hay quince minutos a pie y al Prado poco más de veinte. Con dos días bien repartidos, uno para el Madrid de los Austrias y otro para los museos y el Retiro, se recorre sin agobios y casi sin pisar el metro.
¿Cuál es el mejor punto de partida cada día?
La Puerta del Sol. Es el kilómetro cero, está bien comunicada y desde ahí salen las dos rutas: hacia el oeste el primer día (Plaza Mayor, Almudena, Palacio Real) y hacia el este el segundo (Paseo del Prado, Cibeles, Retiro). Si te alojas cerca de la calle Mayor o de la plaza de Santa Ana, ganas tiempo.
¿Qué museo elijo si solo me da tiempo a uno?
Depende de lo que busques. El Prado para la pintura clásica española, con Velázquez y Goya; el Reina Sofía si quieres ver el Guernica; y el Thyssen si prefieres un recorrido amplio por la historia del arte europeo. El Prado y el Reina Sofía tienen franjas gratuitas al final del día.
¿Merece la pena empezar con un free tour?
Si es tu primera vez, ayuda mucho. Un free tour por el Madrid de los Austrias, de algo más de dos horas y con una contribución de 15 a 20 euros por persona, te ordena la historia del centro antes de recorrerlo por tu cuenta el resto del día. Sale de la zona de Sol o de la Plaza Mayor.