Londres se descubre por zonas, nunca de un tirón. El centro histórico se concentra en Westminster, junto al Big Ben, la abadía y el Palacio de Buckingham, y desde ahí las distancias se disparan: llegar andando hasta Camden o Brixton pide combinarlo con metro o autobús. Por eso el free tour a pie funciona bien aquí, porque ordena un barrio concreto en dos horas o dos horas y media y te deja ubicado para seguir por tu cuenta. La ciudad cambia mucho de una zona a otra, así que conviene elegir el recorrido por tema: el Londres oficial de los Guardias Reales no tiene nada que ver con los pubs de Camden ni con los callejones de East London.
Empieza por Westminster si es tu primera vez: el free tour clásico une Big Ben, la plaza del Parlamento, Trafalgar Square y el cambio de guardia frente a Buckingham. Camden Town es la otra cara, con su mercado, la música en directo y los pubs junto al canal, y hay recorridos que suben desde Camden hasta Primrose Hill para ver el skyline de la ciudad desde el parque. Si buscas el Londres menos turístico, Brixton enseña el barrio caribeño y su mercado cubierto, mientras que East London se recorre de noche tras los pasos de Jack el Destripador por Whitechapel y Spitalfields. A orillas del Támesis hay rutas que van de la Torre de Londres al Puente de la Torre contando la historia oculta del río.
El arranque suele ser en lugares muy reconocibles: la salida del metro de Westminster, la estación de Camden Town o la boca de metro de Brixton, y el guía suele llevar un cartel o un paraguas de color. Las primeras rondas de la mañana, sobre las 10:00 u 11:00, van más despejadas; los recorridos de Jack el Destripador se hacen al anochecer, que es cuando ganan ambiente. Reserva tu plaza por la web sin pagar nada y, al terminar, se agradece al guía con una aportación voluntaria según lo que te haya parecido el tour. Lleva calzado cómodo y algo de abrigo: junto al Támesis corre el viento y el tiempo cambia rápido.